“Título de las tierras y cabezadas de la estancia en el rio de las Conchas, que tiene el Colegio de la Compañía de Jesus desta ciudad—en 6 de Abril de 1637,

CFolio 29 5 de la Compilacion Original.J
Don Pedro Estevan Dávila, Maestro de Campo, Caballero de la Orden de Santiago, Gobernador y Capitan General, Justicia Mayor en estas Provincias del Rio de la Plata, por el Rey Nuestro Señor:—Por cuanto, el Padre Tomas Ureña, de la Compañía de Jesus y Procurador general en este puerto, ante mí y el presente Escribano, presentó peticion para que, en nombre de Su Magestad, le hiciese merced de unas tierras, sobras y cabezadas de la estancia que hoy tiene é posee el Colegio desta ciudad de la Trinidad, que su tenor della es como se sigue:
Peticion: El Padre Tomas de Ureña, de la Compañía de Jesus, y su Procurador general en este puerto, digo: que habrá mas de treinta años que, con Ucencia de Su Magestad y á peticion de sus Gobernadores, la Compañía fundó en este puerto de Buenos Aires el Colegio que al presente tiene; y por no tener fundacion y solamente se sustenta de los
i8rutos de una chácara y estancia en el rio de las Conchas, que llaman el Molino, haciéndole merced los Señores Gobernadores de las mas tierras en que tenemos fundada la dicha estancia, en nombre de Su Magestad, atendiendo sus mercedes á lo mucho que trabajaban la Compafiia en la enseñanza de todas las gentes, así negros, como indios y españoles; y como al presente, por la gracia de Nuestro Señor se hace con tanta edificacian de todos, y porque para sustentar los ganados que al presente hay, y en adelante ubiere, es menester tener largura de tierras, y porque se ha esporimentado que en estando las estancias juntas hay muchos ruidos y disgustos, los cuales los de la Compañía procuramos evitar, y otras muchas cosas que pudiera alegar, y para evitar lo dicho y para que los Religiosos de la Compañía que en este Colegio residen, con mas comodidad y quitados de muchos disgustos que puede haber estando junto á nuestra estancia, otras, tenemos necesidad de que V. Señoría, en nobre de Su Magestad, nos haga merced de las sobras, si acaso las hay, de las tierras que hay desde la estancia de Miguel Diaz, hasta encontrar con nuestras tierras del Molino, de una banda y otra, y así mismo todas las cabezadas de tierras que hay desde nuestra estancia, por la parte del norte, hasta encontrar con las tierras repartidas del rio Lujan hasta su salto y de la banda del sur todas las cabezada» de la dicha nuestra estancia y demas tierras que ubiere vacas por la Cañada Salada arriba, de una banda y otra, hasta la laguna Turbia y reduccion que dicen de San Lucas y el toldo que dicen que está hasta cuatro de nuestra estancia, con sus cabezadas hasta encontrar con las de Lujan, como arriba digo, las cuales tierras todas son dísiertas y sequedales, y que en habiendo cualquier seca, no hay gota de agua; para tener seguro que nadie nos pueda molestar ni ser causa de ruidos y disgustos.—
A V. Señoría pido que, en nombre de Su Majestad, y atendiendo al mucho fruto que hacen los religiosos de la Compañia en este puerto, nos haga merced de las dichas tierras, estando prestos para pagar lo que montare la media anata de lo que las tasaren, en lo cual hará V. Señoría gran caridad á la Compañía y servicio á Nuestro Señor, etc.—Tomas de Vrucña.
Y por mi visto su pedimento hice merced al dicho Colegio de todas las cabezadas de la frente y tierras que poseen de una y otra banda, y de las sobras de tierras de ubiere entre la dicha estancia, por una y otra parte della, sin perjuicio de tercero que mejor derecho tenga; y poniéndolo en efeto, en nombre de Su Magestad, como su Gobernador y Capitan General, en virtud de los poderes y facultad que de su persona real tengo, que por su notoriedad no van aqui insertos, hago merced al dicho Colegio de la Compañía de Jesus desta ciudad de la Trinidad, puerto de Buenos Aires, de las tierrasy cabezadas dellas que ubiere y tiene de frente la dicha estancia que hoy tienen y poseen en el dicho rio de las Conchas, donDe llaman dl Molino, de una y otra parte de la banda del dicho rio, y de todas las sobra3 de tierras queubieren y esten vacas, linde con la dicha su estancia del un lado y otro y confina con ella, con todos sus pastos, montes, aguadas, lagunas, rios, y con todo lo que les pertenece y puede pertenecer en cualquier manera, para estancia de ganados mayores y menores para el dicho Colegio, y tener sus ganados, y para quien su derecho y causa ubiere, sin perjuicio de tercero que mejor derecho tenga á las dichas tierras, sobras y cabezadas, como lo dice en su peticion, con que antes que se entregue este título y merced, conste haber pagado el derecho de la media anata, en que se tasaren y apreciaren las dichas tierras, conforme al Real Arancel, y, constando haberlo pagado, mando á mi Lugarteniente de Gobernador, Alcaldes Ordinarios de esta dicha ciudad, que son y fueren adelante, os den y manden dar la posesion de las dichas tierras, sobras y cabezadas dellas suso referidas, sin que falte cosa alguna, y, dada la dicha posesion, os amparen en ella y no consientan sea desposeido el dicho Colegio, sin primero seroido y por fuero y derecho vencido;—y dello mandé dar la presente, firmada por mi mano, sellada con el sello de mis armas, refrendado del infrascripto Escribano Mayor de Gobernacion, mi Secretario, á quien mando ponga un tanto de esta merced en el registro dellas, firmado, para que en todo tiempo conste. Que es fecho en la ciudad de la Trinidad, puerto de Buenos Ayres, en seis dias del mes abril de mil y seiscientos y treinta ysiete años—Don Pedro Estevan Dávila—Por mandado del Señor Gobernador—Alonso Agreda de Vergara—Escribano Mayor dé Gobernacion •
Notas—Entregó certificacion de haber pagado el derecho de la media anata en la Real
Caja—Entreguele el título.—Alonso Agreda de Vergara.”

Anuncios